Despertó en cama ajena, algo adolorida y mareada. Debía estar en casa a las diez de la mañana, con su presencia limpia y cuerpo descanzado. Según su madre, su pequeña hija estaba estudiando algebra en casa de su mejor amiga.
El olor del tabaco seguía con perseverancia a Melissa, se levantó de la cama apartando dos cuerpos alcoholizados y siguió su camino hasta el baño. En el un joven dormía sobre el inodoro, intentó apartarlo, pero le fue imposible, el muchacho era solo un cuerpo muerto. Asustada dejó la habitación e intentó buscar a su amiga.
Recorrió los pasillos de la casa, que para ella se hicieron eternos... nunca antes había estado en un lugar tan grande y tampoco había compartido con tanta gente.
Melissa era de pocos amigos, los necesarios, era una adolescente calmada, casi una matea, sin novios y muy pocas fiestas. De hace un buen rato que se viene preguntando qué hace en aquel lugar, tal vez ella solo durmió ahí esperando a su amiga, pero la verdad es que es sólo una suposición. Entra en la cocina, en ella no hay nadie, de pronto pareciera ser que todos los invitados se fueron, Melissa presiente que algo anda mal. Escucha ruido fuera de la habitación y decide salir. Es asombroso, como es que derrepente hay tanta gente, nuevamente están todos festejando ¿ qué cosa? nadie en esa casa lo sabe.
A Melissa ya no le parece chistoso, realmente no sabe si está ebria o bajo el efecto de alguna droga extraña, no comprende lo que ocurre... cómo es que derrepente aparece tanta gente y luego estan todos dormidos. ¡Por fin apareciste tonta!, dice gritando su amiga, a Melissa no le parece chistoso, pues es ella quien la ha buscado por la casa.
Melissa está en el baño con una botella en las manos,se acaba de dar cuenta que ha golpeado a un chico en la cabeza, horririzada sale de la habitación y se esconde entre la gente que duerme en las camas de invitados. Un mareo profundo y de montaña rusa se viene derrepente, y ella prefiere cerrar los ojos y no saber nada hasta que todo termine...
Gritos y palabrotas despiertan a Melissa, una pelea de chicas en el comedor se está volviendo intensa y los invitados alentan a que sea pelea segura.
Antes que Melissa se de cuenta, ya estaba abajo recibiendo el golpe el la cara, seguido de rasguños y tirones de pelo. ¿ Qué hice para que me golpearas así estúpida? dijo Melissa. Su contrincante furiosa se retira de la casa con lágrimas en los ojos.
Con esto si que Melissa no quiere más, está confundida e intenta armar la escena para entender el por qué de los golpes.
Sintió asco de la nada, y de pronto se vio entre los brazos de un adolescente egocéntrico y drogado el cual le pedía besos y más besos. Justo al lado suyo había una botella de ron, estaba casi vacia asi que no era importante para el resto, por algo estaba abandonada en el baño. Gritos y llantos sucumbian la casa, una chica lloraba frente a Melissa y la maldecía por haber hecho tal acto de crueldad. Melissa solo respondía: El me estaba besando.
Al oír esto la chica enfureció y como adolescente vanidosa que cuida a su novio desgraciado... la golpeó.
El dolor de cabeza para Melissa aumenta, en su oido se escucha una campana insistente y molestosa. Ve una luz intensa, le llega justo a su cara, ya no siente la campana en su oido, pero siento una suave voz.
¡Oye levantate te quedaste dormida! dice su mamá. Melissa se levanta rápidamente y le dice a su mamá : ¿ y la fiesta? ... ¡ qué fiesta oh, si todavía tienes diez años!
Es algo irreal la historia. ¿Cómo una niña de diez años tiene la capacidad de soñar cosas que tienen que ver con vivencias de adolescentes y jóvenes, vivencias que no ha vivido ni visto? A no ser que se trate de una niña que viva en situación de vulnerabilidad, pero no parece ser la situación, ya que vive con su madre, que parece muy normal. Le daría una vuelta al asunto.
ResponderEliminarMe gustó el remate que le diste a la historia, igual es extraño que una niña sueñe algo así, pero me gustó mucho el resto de la historia, bien armada.
ResponderEliminaruna historia rápida, un tanto confusa tanto para el personaje principal, melisa, como para el lector, pero con un final inesperado, eso lo mejoró todo, muy buena :D
ResponderEliminarMe gusto la historia, empecé leyendo desinteresadamente pero de un segundo a otro me sentí dentro de la historia, sintiendo la misma angustia que podría estar sintiendo la protagonista, muy buen texto!,y el remate un poco chocante pero asertivo para la historia.
ResponderEliminarMe gusta la historia, pero es un poco extraño que una niña sueñe eso, si se supone que no sabe de esas cosas, logras mantener el interés de los lectores
ResponderEliminarEs una historia gustosamente angustiante,un tanto surrealista, que que da trabajo para pensar e interpretar. Te felicito, me agradó la lectura, aunque me sentí bastante angustiada.
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